Optimización acústica del estudio de Gaby Kermann




En el estudio de Gaby Kermann se llevó adelante un trabajo de medición y acondicionamiento acústico orientado a mejorar tanto las condiciones de grabación como las de escucha crítica, en un espacio de producción donde conviven el Control Room y la Sala de Tomas dentro de un mismo recinto.


Este tipo de configuración presenta un desafío particular: el espacio debe responder correctamente a requerimientos muy distintos, como la captura de sonido y la toma de decisiones durante la mezcla. Por este motivo, el proceso comenzó con una medición acústica detallada, que permitió caracterizar el comportamiento del recinto y definir criterios de intervención precisos.

El diseño acústico implementado incluyó nubes de techo con comportamiento absorbente y difusor, difusores de sonido estratégicamente ubicados y resonadores destinados al control de las bajas frecuencias. El objetivo no fue simplemente reducir la reverberación, sino equilibrar el espacio, controlando reflexiones, modos resonantes y energía espectral sin eliminar la sensación de aire y profundidad.


Es fácil llenar un ambiente de material absorbente. La verdadera complejidad —y también lo más interesante del control acústico— está en encontrar la proporción justa, evitando que el estudio resulte “muerto” o excesivamente “vivo”, y ajustándolo a las necesidades de confort acústico y trabajo que requiere cada cliente.


Mejores espacios acústicos generan mejores decisiones.
Y mejores decisiones se traducen en mejores mezclas.

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