Buenos Aires Ruido #3
La Reina del Plata se está quedando sorda…
En los últimos días, el diario digital INFOBAE replicó una nota del periódico The Washington Post acerca del ruido, y me pareció importante retomar el camino de las entregas de Buenos Aires Ruido.
En entregas anteriores intenté ser vehemente en la divulgación de los efectos nocivos del ruido en la vida cotidiana. La Ciudad de Buenos Aires no escapa a esa realidad, y tristemente se encuentra en el top ten de las ciudades más ruidosas del mundo.
Pero ¿Cuáles son esas ciudades?
En 2016 el periódico digital “El Economista” de México, publicó el ranking de las ciudades más insoportables para vivir, las cuales son: Cantón, Nueva Delhi, El Cairo, Bombay, Estambul, Beijing, Barcelona, Ciudad de México, París y Buenos Aires.
Haciendo un análisis muy rápido y pormenorizado, podemos concluir que estamos en problemas. La Ciudad de Buenos Aires NO presenta la densidad demográfica del resto de sus “competidoras”, y así y todo se encuentra entre los primeros puestos a nivel mundial.
Para pensar como está diseñada nuestra ciudad, y como culturalmente somos una sociedad que genera ruido, comparemos la cantidad de habitantes de cada ciudad del ranking, sin considerar a la gente que ingresa diariamente a trabajar a ellas.
Cantón (China): 13.080.500 habitantes, con una densidad de 1759 Hab/Km2
Nueva Delhi (India): 26.495.000 habitantes, con una densidad de 9340 Hab/Km2
El Cairo (Egipto): 9.500.000 habitantes, con una densidad de 38.596 hab/Km2
Bombay (India): 12.442.376 habitantes, con una densidad de 23.989 hab/Km2
Estambul (Turquía): 14.657.434 habitantes, con una densidad de 2684 hab/Km2
Beijing (China): 21.710.000 habitantes, con una densidad de 1044 habitantes/Km2
Barcelona (España): 1.620.809 habitantes con una densidad de 15.866 hab/Km2
México DF (México): 8.918.653 habitantes, con una densidad de 5966 hab/Km2
París (Francia): 2.206.488 habitantes, con una densidad de 21.258 habitantes/Km2
Buenos Aires (Argentina): 2.890.151 habitantes, con una densidad de 14213 hab/km2
Si tenemos casi 3 veces menos habitantes que El Cairo; una densidad inferior a la de Bombay (pero con 10 millones de personas menos) y generamos niveles de ruido y polución acústica similares, algo estamos haciendo mal.
Pero este problema no solo se circunscribe a un problema de diseño de la ciudad, de parque automotor, o de políticas públicas no implementadas… también somos nosotros los responsables directos e indirectos de generar las condiciones de toxicidad y contaminación en general.
¿Qué medidas tomamos para proteger a nuestros niños y jóvenes contra el ruido?
Ninguna.
Miles de niños, adolescentes y jóvenes están en peligro. Corren un gravísimo riesgo de ser sometidos a la pérdida de audición temprana producto de hacer un uso irresponsable y nocivo de dispositivos portátiles de reproducción de música y programas sonoros.
El avance de la tecnología y la aparición de plataformas virtuales de música provocaron un cambio cultural tan extraordinario como veloz. Hemos pasado de disfrutar de una obra en una condición de escucha saludable, a aturdirnos con auriculares a altísimos niveles en una de las ciudades más ruidosas del planeta.
La obra que comenzó el Walkman y el Discman la finalizaron los Smartphone, IPhone, IPod, y reproductores de mp3. ¿Valió la pena? No.
Hemos vendido nuestro sistema auditivo por una nueva generación, la “Generación S” (de sordera).
Aunque no parezca, somos sometidos a niveles de presión sonora perjudiciales para nuestra salud por tiempos prolongados.
La situación es preocupante, ya que aunque parezca obvio aclararlo, el daño provocado en el sentido de la audición tiene sus consecuencias en el desarrollo educativo, profesional y social.
La próxima gráfica se conoce como Curvas de audibilidad de Fletcher y Munson, y describe como el oído humano interpreta los niveles de presión sonora que percibimos en función de los sonidos que escuchamos, desde el sonido más grave (frecuencia de 20 Hz) hasta el sonido más agudo (frecuencia de 20.000 Hz).
¿Qué sonidos escuchamos? Aquellos que sean capaces de perturbar a un medio desde 20 ciclos por segundo (sonido más grave) hasta aquellos que tengan una frecuencia de 20.000 ciclos por segundo (sonido más agudo).
¿Cómo lo escuchamos? Desde el umbral de audición ubicado en torno a los 0 dBSPL (Decibeles de Nivel de Presión Sonora) y que es la exposición más leve, hasta llegar al Umbral de Dolor ubicado en torno a los 120 dBSPL. En ese rango comprendido entre 120 dBSPL y 0 dBSPL se ubicaría, lo que cotidianamente conocemos como “volumen” (éste término no suele utilizarse porque brinda una idea errónea, es preciso hablar de nivel).
¿Cuánto tiempo puedo estar expuesto a niveles de presión sonora? La Organización Mundial de la Salud, propone una tabla que describe los niveles de presión sonora y el tiempo estimado que me puedo exponer a los mismos diariamente, sin sufrir daños en el oído.
|
Nivel de presión sonora |
Referencia |
Tiempo que me puedo exponer |
|
130 |
Avión despegando |
1 milisegundo |
|
120 |
Trompeta a 20 cm |
9 segundos |
|
115 |
Banda en vivo |
28 segundos |
|
110 |
Motosierra |
30 segundos |
|
105 |
Excavadora trabajado |
4 minutos |
|
100 |
Secadora de pelo |
15 minutos |
|
95 |
Moto circulando en la calle |
47 minutos |
|
90 |
Cortadora de césped |
2 Horas 30 minutos |
|
85 |
Transito |
8 Horas |
|
80 |
Alarma de reloj |
25 Horas |
|
75 |
Conversación sin gritos |
48 Horas |
|
60 |
Conversación suave |
Ilimitado |
|
50 o menos |
Estado de reposo |
Ilimitado |
Como podrán concluir, el problema del #Ruido es complejo, no solo depende del nivel de presión sonora al cual nos exponemos, sino también de las frecuencias involucradas, el tiempo de exposición y nuestros comportamientos nocivos provocados por el cambio cultural.
Para finalizar, y como en el resto de las entregas anteriores, a mis estudiantes y al resto de las personas interesadas en minimizar los efectos nocivos del ruido, les recomiendo:
No exponerse a niveles de presión sonora elevados por tiempos prolongados.
Utilizar tapones.
No usar auriculares a menos que sea estrictamente necesario.
Limitar el tiempo de uso de los dispositivos portátiles de música.
Limitar la realización de actividades ruidosas.
Periódicamente visitar al médico.
Gustavo Gonzalez
Téc. en Sonido
Teléfonos útiles (Ciudad Autónoma de Buenos Aires)
Dirección General de Control de la Calidad Ambiental: 4805-9958 / 480-6549.
Fiscalías Contravencionales: (Denuncias por Ruidos molestos) 0800-333-47225
Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT): 0800-333-0300.
Centro de reclamos e información ciudadana: 0800-222-48323 / 0800-888-32466.
Centros de Gestión y Participación (CGP): 0800-222-2247.
Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires: 4338-4900.
Bibliografía & Webs
Miyara Federico. 1999. Control de Ruido. Buenos Aires.
Viro Gabriel, Bonello Oscar, Gavinowich Daniel, Ruffa Francisco. 2002 – Protocolo de Mediciones trazado de Mapas de Ruido Normalizados – LACEAC LAboratorio de Acústica y Electroacústica de la Facultad de Ingenieria de la UBA.
Fundación Ciudad. 2015 – Artículo de Divulgación “Buenos Aires la Reina del Ruido”. Buenos Aires. fundacionciudad.com.ar
Organización Mundial de la Salud. 2015 – Artículo de Divulgación “Escuchar sin riesgos” – Buenos Aires. who.int/pbd/deafness/activities/MLS
Facultad de Ingeniería de la Universidad de Palermo. 2016. Buenos Aires palermo.edu/ingenieria/2017/upmedios/sonora.html#a





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